INFORMATIVO
Validación automática de archivos IDS: cómo optimizar la verificación BIM paso a paso
Artículo original publicado por ACCA Software en BibLus el día 23/04/2026.
Descubre los sencillos pasos para validar un proyecto BIM con el estándar de archivos IDS y automatizar el control de los requisitos informativos del modelo IFC
En el BIM, la calidad de un modelo no depende solo de la corrección geométrica, sino sobre todo de la completitud y coherencia de la información que contiene. Sin embargo, verificar manualmente estos datos puede ser un proceso largo, repetitivo y propenso a errores.
Es precisamente para responder a esta necesidad que entran en juego los archivos IDS (Information Delivery Specification): un estándar que permite traducir los requisitos informativos de un proyecto en un formato estructurado y legible por los software. De este modo, los controles sobre los datos ya no se realizan manualmente, sino que pueden ser automatizados, objetivados y repetibles.
Pero, ¿cómo funciona, en concreto, este proceso de validación automática? ¿Cuál es la lógica que permite a los software interpretar y aplicar estas reglas?
Para comprenderlo realmente, es útil ver también cómo estos controles pueden ser ejecutados operativamente con herramientas dedicadas de verificación, como un validador IDS, que permite validar automáticamente los modelos BIM respecto a los requisitos informativos definidos.
¿Qué es la validación automática con IDS?
La validación automática con archivos IDS es el proceso que permite verificar de manera automática si un modelo BIM contiene toda la información requerida y en el formato correcto, según requisitos definidos a priori.
Esto es posible gracias a los archivos IDS (Information Delivery Specification), que transforman las necesidades informativas de un proyecto en reglas estructuradas y legibles por los software. En práctica, el IDS define qué debe estar presente en el modelo, dónde y con qué características, permitiendo a los programas de control comparar estos requisitos con los datos efectivamente contenidos en el archivo IFC.
El resultado es un sistema de verificación objetivo y repetible, que sustituye los controles manuales por un proceso automatizado capaz de analizar rápidamente grandes cantidades de datos.
De este modo, la validación automática con archivos IDS se convierte en una herramienta fundamental para garantizar:
La lógica de las reglas IDS: aplicabilidad y requisitos
El funcionamiento de los archivos IDS (Information Delivery Specification) para la validación automática se basa en un principio fundamental: traducir los requisitos informativos de un proyecto en un formato estructurado (XML) que sea legible e interpretable no solo por los seres humanos, sino sobre todo por los ordenadores. Este enfoque permite transformar controles manuales lentos y propensos a errores en verificaciones automatizadas e instantáneas.
Dentro de un archivo IDS, cada regla de control individual se define como «Especificación». Para permitir que el software ejecute la validación, cada “Especificación” se divide en dos componentes clave que funcionan como un «filtro» y una «pregunta»:
Para definir tanto la aplicabilidad como los requisitos, el IDS utiliza las Facet (Facetas), es decir, 6 categorías de características del estándar IFC: Entidad (Clase IFC), Atributo, Propiedad, Clasificación, Material y Relaciones (Parte de / PartOf).
Reglas avanzadas: cardinalidad y controles automáticos
Para hacer que la validación automática sea infalible y sin ambigüedades, los archivos IDS soportan reglas lógicas avanzadas:
¿Cómo se lleva a cabo la validación IDS en los software BIM?
El proceso práctico de validación se lleva a cabo en pocos y sencillos pasos:
Gestión de errores automatizada con BCF
La verdadera ventaja de la validación automática con archivos IDS emerge en la gestión de errores. Los problemas detectados por el software no se devuelven en un simple documento de texto, sino que se exportan automáticamente en el formato estándar BCF (BIM Collaboration Format).
Este formato rastrea el error de manera georreferenciada y basada en objetos 3D: el modelador recibe el archivo BCF, hace clic en él desde su software de modelado (por ejemplo, Revit o Archicad), y la cámara lo lleva exactamente al objeto incorrecto, permitiéndole corregir el error al instante.
¿Qué no hace la validación IDS?
Para comprender realmente el papel de los archivos IDS dentro del proceso BIM, es fundamental aclarar también sus límites operativos.
La validación automática a través de IDS se centra exclusivamente en datos e información alfanumérica, es decir, en todo lo que concierne a propiedades, atributos, clasificaciones y requisitos informativos de los objetos presentes en el modelo.
Por esta razón, la validación IDS debe integrarse con otras herramientas BIM dedicadas a la revisión de modelos y a la detección de colisiones, dentro de un flujo de control más amplio y completo. Solo combinando verificaciones informativas y geométricas es posible garantizar un modelo realmente fiable, tanto desde el punto de vista de los datos como desde el diseño.